El transporte de petróleo crudo por mar es una parte fundamental de la cadena mundial de suministro de energía. Los petroleros, que a menudo transportan millones de barriles de petróleo, desempeñan un papel esencial en el transporte de petróleo crudo a refinerías y mercados de todo el mundo. Sin embargo, el transporte oceánico de petróleo crudo está plagado de numerosos riesgos, desde derrames de petróleo y daños ambientales hasta posibles colisiones y fallas técnicas. Dado el inmenso valor de la carga y las preocupaciones ambientales asociadas con los derrames, minimizar estos riesgos es una máxima prioridad para los operadores de petroleros.